Sergio Alberto Soriano Pascual

Tema      El conflicto en la relación maestro-alumno en las escuelas secundarias públicas

Abordaremos algunos de los principales conflictos que los alumnos mexicanos que asisten a escuelas públicas de nivel secundaria, sostienen con los profesores. Algunos de los problemas que retomaremos son: falta de atención del alumno a la clase, desinterés del profesor al individuo, intolerancia del profesor, problemática de percepción de buen ambiente de clase.

 Respecto a lo anterior poder ver que  Puig Rovira nos habla de la problemática que hay en un aula, y en parte la atribuye a que los profesores tratan de imponer disciplina y normas claras pero rígidas sobre los alumnos, para así mantener el respeto y el orden. sin embargo, sostiene que este tipo de educación tradicional lleva a que el alumno no garantice un buen aprendizaje y un crecimiento personal. Todos estos conflictos pueden llevar a un  descontento, desmotivación, aburrimiento, rebeldía, rechazo hacia las normas escolares, etc. todo esto depara a su vez en un aumento de las situaciones disruptivas y de violencia en la escuela, estas son las consecuencias y por lo tanto son parte del origen del conflicto entre profesores y alumnos.

Realmente la escuela no es un lugar de encuentro donde se acoge, acepta y respeta al otro (al diferente), por el contrario, es un espacio delimitado por un muro en el que el alumno debe permanecer ocho horas diarias y en el que el profesor debe velar por el mantenimiento del orden y garantizar un modelo de enseñanza adecuado a los alumnos. Todo esto unido al abandono de los padres de sus obligaciones educativas con los hijos, la desmotivación de los alumnos y la excesiva burocratización de los centros escolares, están contribuyendo al deterioro de la convivencia en los centros, donde los insultos, las amenazas, las peleas, el rechazo, la marginación, etc. se están convirtiendo en algo habitual y común.

 

Escenario

En la escuela secundaria “Enrique Vázquez” en Tláhuac, D. F., en el ciclo escolar 2007-2008, el grupo de tercer año tiene cierta problemática en relación con la maestra de Español debido a que cierta parte de los alumnos no cumple con el parámetro de buen ambiente en clase que tiene la maestra, y ello provoca la intolerancia de la docente.

 Espera que para crear un buen ambiente es necesario que los alumnos estén sentados en sus asientos correspondientes y sin hablar, que aproveche el tiempo con lecturas académicas, que participe en clase sólo si se da la palabra al levantar la mano, y no se permiten risas ni cuchicheos. Los alumnos presentan un comportamiento disperso, inquietos, platicadores, poco interesados por la materia.

 

Personajes

La profesora Silvina es una mujer viuda de 55 años de edad con una trayectoria laboral de 30 años. Es poco cercana con los alumnos, grita cuando se altera y es poco paciente. El grupo de tercero de la escuela “Enrique Vázquez” muestra desinterés, apatía, agresión física y verbal, e indiferencia.

 

Problema

¿Cómo mediar entre la actitud de la profesora y la de los alumnos?

¿Cuál sería un parámetro equilibrado de buen ambiente de clase?

¿La profesora genera una buena dinámica grupal?

¿Los alumnos responden a las exigencias y menesteres básicos e indispensables? 

 

 

Una respuesta

  1. La problemática más evidente es que hay inconformidad por parte de los alumnos hacia su maestra de Español, pues según ellos muestra conductas de intolerancia y poco diálogo e interacción con ellos, por su parte, la profesora se conflictua porque los alumnos, según su parámetro, no son disciplinados.
    Según el constructivismo, creo que se tendría que mediar entre ambos, pues están reduciendo la labor educativa a cuestiones personas o de percepción, y en definitiva eso no es la educación. Si bien la vida forma parte del aprendizaje que el alumno y el maestro van integrando, no es de vital importancia el engancharse con la persona y sus defectos más que ver las virtudes y lo que puede contribuir, es ahí en donde entra nuestra labor como constructivitas, pues deberemos de encontrar las aportaciones que cada alumno y cada maestro pueden dar para generar un buen ambiente de clase, todo ello se puede motivar desde técnicas rompe hielo o convivencias sanas en donde cada integrante del grupo se de cuenta de las virtudes de sus compañeros y valerse de ello para que cada quien contribuya a un mejor desempeño y relación en el grupo.
    Sin duda un buen ambiente va a generar mejores resultados académicos, pues no se puede entender un aprendizaje individual, sino que se habla de una construcción de conocimiento público en las diferentes disciplinas.
    Ahora bien, tengamos en cuenta que no solamente se construye conocimientos desde los eruditos que aprenden libros y citas exactas, no, se construye conocimiento desde la aplicación y la experiencia de cada uno de los sujetos, esto nos va a conducir a una integración de los miembros del grupo. Pienso que de esta forma, mediante la aceptación, la tolerancia, la puesta en claro de roles y el reconocer el valor de cada uno de los integrantes del grupo, se puede alcanzar la disolución de posconflictos entre amestro-alumno, con la conciencia de que el maestro no lo sabe todo y que el alumno tiene riquezas en su cognición, y en la relación alumno-alumno en donde se toma como valioso a cada uno de los compañeros y a cada una de sus aportaciones.

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